miércoles, 30 de marzo de 2011

El incendio hospedado

















Puedo; aún puedo un poco,
llorar, gemir, hablar en voz baja, decir
que yo te amo furiosamente
como un rayo que cae, de pronto, en el jardín


Juan Bañuelos

domingo, 27 de marzo de 2011

Veo gente muerta...































































Y algunos me disparan...

sábado, 12 de marzo de 2011

Luz sin estrella


















¡Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo,
es una muerte de hormigas
incansables, que pululan
¡oh Dios! sobre tus astillas,
que acaso te han muerto allá,
siglos de edades arriba,
sin advertirlo nosotros,
migajas, borra, cenizas
de ti, que sigues presente
como una estrella mentida
por su sola luz, por una
luz sin estrella, vacía,
que llega al mundo escondiendo
su catástrofe infinita.

Desde mis ojos insomnes
mi muerte me está acechando,
me acecha, sí, me enamora
con su ojo lánguido.
¡Anda putilla del rubor helado,
anda, vámonos al diablo!
JG

sábado, 5 de marzo de 2011

domingo, 13 de febrero de 2011

La voz que clama...

















Ni una mirada...
Detenerse, nunca.
Ni un segundo al que clama,
ni una mirada al que pide...
No detenerse, no contemplar, NADA...

sábado, 12 de febrero de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Llévame al Mar...

















Yo que sentí el horror de los espejos
No sólo ante el cristal impenetrable
Donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos
(...)

Sino ante el agua especular que imita
El otro azul en su profundo cielo
Que a veces raya el ilusorio vuelo
Del ave inversa o que un temblor agita

Hoy, al cabo de tantos y perplejos
Años de errar bajo la varia luna,
Me pregunto qué azar de la fortuna
Hizo que yo temiera los espejos.
JLB